
La casa del Alma es la tristeza.
A veces, cuando se acuerda de ella, viene la Felicidad y la saca a pasear.
Pero la Felicidad enseguida se cansa y se aburre,
entonces lleva al Alma de vuelta a su casita y se va por su camino.
El mundo es una jungla, pero prefiero ser gacela y no león